Esta velada propone un encuentro íntimo con la esencia de la ópera a través de la voz y el piano, de la mano de dos intérpretes que guían al público por algunos de los momentos más intensos y conmovedores del repertorio lírico universal.
La soprano Anna Cabrera da vida a personajes inolvidables, explorando con sensibilidad y fuerza expresiva las emociones que habitan cada aria: el amor, el deseo, la esperanza, la pérdida y la pasión. Su interpretación no solo pone voz a la música, sino que construye un relato emocional en el que cada frase cobra sentido y profundidad, acercando al oyente al alma de los personajes que han marcado la historia de la ópera.
Al piano, Duncan Gifford se convierte en un narrador imprescindible. Su acompañamiento va más allá del soporte musical, estableciendo un diálogo constante con la voz, realzando matices, atmósferas y tensiones dramáticas. El piano respira con la soprano, sostiene la emoción y guía el discurso musical con elegancia y precisión.
Juntos, voz y piano crean un espacio de complicidad artística en el que cada obra se transforma en un pequeño universo sonoro. Este recital reúne arias célebres del gran repertorio operístico, piezas que han trascendido el tiempo y siguen conmoviendo al público por su belleza y su verdad emocional.
Una noche para dejarse llevar, para escuchar sin prisas y permitir que la música envuelva los sentidos, haciendo de este encuentro una experiencia única y memorable.